viernes, 19 de enero de 2018

SUFFRAGETTES

                                              Fotografía de Carl Storner


Para Viernes Creativo, mi relato inspirado en la fotografía de Carl Storner.

https://elbicnaranja.wordpress.com/2018/01/19/viernes-creativo-escribe-una-historia-220/comment-page-1/#comment-6650

SUFFRAGETTES

Aquella mañana de invierno el viento soplaba fuerte en Londres, las dos mujeres caminaban de prisa agarrando su sombrero.
—¡Emmeline!, nos están siguiendo dos hombres. Parecen policías.

—Ni caso, Maud, no mires atrás y date prisa o llegaremos tarde a la manifestación.

jueves, 18 de enero de 2018

sábado, 6 de enero de 2018

Emigrantes

                                                                                             Fotografía de Thomas Hoepker


Para ENTC (Esta Noche Te Cuento), mi relato inspirado en la fotografía de Thomas Hoepker.
http://estanochetecuento.com/

EMIGRANTES


«Vente pa Nueva York Pepe», me decía constantemente Tomás, mi amigo de la infancia, aquí encontrarás trabajo. A él le fue bien, llegó a montar su propio negocio, el Tom´s Diner, donde me refugio cuando estoy aterido de frío y cansado de hacer el mimo en las calles del Upper West Side. Rodeado de personas ensimismadas y aburridas recuerdo mi pueblo blanco y la guitarra de Paco. Tal vez me animo y bajo a Florida, dicen que allí los inviernos son más cálidos.


viernes, 5 de enero de 2018

sábado, 30 de diciembre de 2017

viernes, 29 de diciembre de 2017

SEXTO SENTIDO

                                                                                                      Ilustración de Juan Pérez

Esta es mi propuesta para el certamen de relatos cortos ENTC (Esta Noche Te Cuento). El tema va de seres mágicos.

http://estanochetecuento.com/

SEXTO SENTIDO

El viejo monasterio estaba rodeado por castaños centenarios; al dirigirme a la iglesia abacial me llamó la atención uno de ellos, más viejo, más grande, casi muerto; de sus ramas bajas colgaban objetos variados: pulseras de plástico de colores chillones, collares de cuentas, algunos dibujos que pretendían ser de algún santo, todo un cutrerío que me produjo cierto rechazo. En todo el recinto no se oía ruido alguno, ni el crujir de una hoja, ni el sonido de un pájaro, un silencio ensordecedor lo invadía todo. Estaba caminando por la galería cubierta del claustro cuando un escalofrío me recorrió la espalda. No insistí y me encaminé hacia la salida; en la puerta el encargado del recinto me preguntó por la visita; cuando le dije que había percibido unas extrañas vibraciones, mirándome por encima de sus gafas me contestó:
—No es usted la primera en comentarlo.

Al darse la vuelta para regresar a su caseta, del faldón de su americana creí ver asomar una cola bífida como la de las Arpías que había visto en los capiteles del claustro.